Books by Miguel Tain Guzman

Esta monografía trata sobre la ciudad de Santiago de Compostela descrita en varios capítulos del ... more Esta monografía trata sobre la ciudad de Santiago de Compostela descrita en varios capítulos del manuscrito Historia General y Descripcion del Reino de Galicia, obra de los hermanos Juan y Pedro Fernández de Boán. Constituye el testimonio más relevante de como era la ciudad del Apóstol, capital del Reino de Galicia, capital de su archidiócesis y capital de su provincia, en la primera mitad del siglo XVII, antes de las grandes transformaciones arquitectónicas emprendidas en el Barroco. En sus páginas se descubre como la peregrinación a la Catedral y las necesidades que genera siguen teniendo un gran papel en el desarrollo urbanístico y arquitectónico de Compostela, con instituciones nuevas como la del Hospital Real. También como el desarrollo de la Universidad implica la construcción de nuevos colegios, como el de San Clemente y el de San Salvador, y como la ambición de las diferentes órdenes asentadas en la ciudad promueve la construcción de nuevas iglesias y muebles, como el templo de San Martiño Pinario o el retablo mayor de Santa Clara. La misma Catedral renueva la Praza da Quintana, de su propiedad, y construye un moderno acceso en el frente del Obradoiro. Por fin, quizás el aspecto más novedoso que aporta el manuscrito consiste en comprobar como los linajes nobiliarios colaboran en el desarrollo artístico de la urbe con la construcción de gigantescos palacios de cantería, capillas familiares funerarias y otras arquitecturas.
En las páginas de esta monografía solo se analizan las referencias al patrimonio de Compostela en la Descripción del Reino como su muralla medieval y las puertas; la Torre del Obradoiro; el caserío, sus calles y plazas; así como sus edificios más emblemáticos como hospitales, colegios, ermitas, iglesias parroquiales, monasterios, conventos, algunos palacios, puentes, la traída de aguas, fuentes y, particulamente, la Catedral. Todo ello es ilustrado con cartografías históricas y documentos gráficos antiguos y actuales de los inmuebles analizados.
El estudio se completa con la transcripción íntegra de la parte del manuscrito dedicada a la ciudad y los peregrinos que de toda Europa acudían al Santuario del Apóstol. Solo se ha excluido el episcopologio por no tener relevancia para este estudio. Para facilitar su lectura y comprensión, se ha acentuado y puntuado según las reglas de la ortografía moderna. Dado que el texto analizado es una copia decimonónica del original, de momento no localizado, hay partes con evidentes errores de transcripción, habiendo frases y hasta párrafos de difícil comprensión. Así, en algunos casos se han añadido letras y términos entre corchetes y en cursiva con el fin de facilitar su lectura. Las abreviaturas se desarrollan completas con la misma intención. Cuando el copista no ha entendido el texto del manuscrito original ha dejado un espacio sin escribir, situación que se ha señalado mediante unos corchetes y escrito «en blanco» en cursiva. Las notas al margen y las tachaduras localizadas en el texto se han transcrito tal cual en notas al pie. También se identifican las fuentes literarias utilizadas por los dos autores y, cuando se estima necesario, se aclara la identidad de los personajes históricos citados. Por fin, los monumentos objeto de este estudio se señalan en negrita en el texto original.
La investigación que ahora se presenta es fruto de muchos años de trabajo gracias a la obtención del George Greenia Research Fellowship in Pilgrimage Studies para el proyecto The Description of the City of Santiago de Compostela by the Fernández de Boán brothers, otorgado en 2017 por el Institute for Pilgrimage Studies del William and Mary College, en Williamsburg.
by Javier Ibáñez Fernández, Begoña Alonso Ruiz, Ana Castro Santamaria, Diego Domínguez Montero, Juan Escorial Esgueva, Alfonso Jiménez Martín, Fernando Marias, Jorge Martín Marco, Nicolás Menéndez González, Miguel Tain Guzman, Maria Josefa Tarifa Castilla, Luis Vasallo, Arturo Zaragoza, and Joaquín García Nistal Ibáñez Fernández, J. (coord. y ed.), Trazas, muestras y modelos de tradición gótica en la Península Ibérica entre los siglos XIII y XVI, Madrid, Instituto Juan de Herrera, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 2019

Harvey Miller Publishers, 2018
The Grand Tour of Cosimo di Ferdinando de' Medici, prince of Tuscany, between 1668 and 1669, incl... more The Grand Tour of Cosimo di Ferdinando de' Medici, prince of Tuscany, between 1668 and 1669, included many of the great states of Europe - Spain, Portugal, England, Holland and France - in a carefully prepared itinerary chosen to help educate and prepare the 26-year old prince to one day become Grand Duke of Tuscany. All the places chosen to visit were selected to impart cultural, economic, or political advantage to the prince, and none more so than his longest visit: Spain. Lasting more than five months, he visited the cities of Barcelona, Martorell, Montserrat, Igualada, Lleida, Zaragoza, Daroca, Guadelajara, Alcalá de Henares, Madrid, Toledo, Mora, Consuegra, Villanueva de los Infantes, Andújar, El Carpio, Córdoba, Castro del Río, Granada, Ecija, Carmona, Sevilla, Zafra, Badajoz, and briefly, Lisbon. In March 1669, he reached Santiago de Compostela, arguably the highlight of the trip, where he made a pilgrimage to the tomb of St. James the Apostle in the city's cathedral. The travel diaries of five members of his retinue describe the visit in great detail, providing a rare account of the city and the pilgrim's rites and rituals. Another member of the prince's entourage, the Florentine artist, Pier Maria Baldi, painted a large-scale panorama of Compostela, the most valuable cityscape from the 1600s known to date. Using hitherto unknown source material, this volume charts a journey to one of the most important pilgrimage sites in the world, then held as an equal to Rome and Jerusalem, that stimulated the piety of the man who would become Cosimo III de' Medici, Grand Duke of Tuscany.

En agosto de 2014 se produjo un hallazgo excepcional en el convento de Santa Clara de Santiago de... more En agosto de 2014 se produjo un hallazgo excepcional en el convento de Santa Clara de Santiago de Compostela. Al proceder a la renovación del pavimento de la iglesia, formado por una tarima de madera de castaño dispuesta sobre el pavimento de losas de granito original de la iglesia, datable de finales el siglo XVII, fue apareciendo una serie de monteas a gran escala que cubrían la mayor parte del área del templo, con una extensión sin parangón en los ejemplos de la Edad Moderna conocidos con anterioridad, y comparable únicamente a las monteas góticas de las terrazas de la catedral de Clermont-Ferrand. Tal repertorio de dibujos arquitectura fue enseguida identificado como perteneciente a la famosa Fachada de los Toneles de Piedra de la Portería del convento.
El Consorcio de Santiago, responsable de la obra de conservación, encargó la documentación, identificación y estudio de estos trazados al profesor de Historia del Arte de la Universidad de Santiago Miguel Taín Guzmán, especializado en Historia de la Arquitectura, en particular del barroco; y a José Calvo López, profesor de Geometría Descriptiva y de Historia de la Construcción de la Universidad Politécnica de Cartagena, origen del presente libro. Al mismo tiempo, cuando la prensa dio noticia del descubrimiento y surgió una notable expectación en la ciudad por conocerlo, el Consorcio programó dos Jornadas de Puertas Abiertas de la iglesia en las que los autores del presente libro expusieron al público la importancia científica de estos testimonios gráficos para el patrimonio gallego.
Una vez restaurada la tarima de madera y para dejar testimonio de este tesoro gráfico a las futuras generaciones, se decidió dibujar sobre ella las monteas con mina de grafito blanda, monteas que se siguen conservando en perfecto estado debajo y protegidas de la acción humana.
El estudio pone de manifiesto como el papel de las monteas como fuente de la historia de la arquitectura resulta comparable con el que desempeñan los dibujos en soporte flexible. Por lo general los dibujos en papel y pergamino, materiales costosos hasta la Revolución Industrial, se reservaban para los documentos que habían de mostrarse al comitente. Por el contrario, los trazados sobre soportes rígidos –la piedra– se empleaban, a tamaño natural, para controlar la ejecución. Esta manera de trabajar se debería a dos razones diferentes. Por una parte la carestía del papel en la Edad Media y en la Edad Moderna, mientras que la mano de obra en cantería, el único factor relevante en el coste de la ejecución de monteas, tenía un valor menor. Por otra parte, hay de tener en cuenta que los arquitectos barrocos no disponían de los medios que se emplean en nuestra época para cambiar de escala un dibujo realizado sobre un papel a escala reducida y materializarlo luego en una construcción a tamaño real. Así, este procedimiento de cambio de escala se efectuaba con las monteas, las cuales evitan errores de ejecución.
El origen de las monteas de Santa Clara se halla en la renovación de los edificios del convento durante los siglos XVII y XVIII, minuciosamente estudiada en sus dife¬rentes fases constructivas por Folgar de la Calle en diferentes publicaciones. Primero, a partir de la década de 1680 el convento renueva parte de sus dependencias y construye una nueva iglesia (incluido el pavimento del losado), obra del maestro de obras Pedro de Arén, siguiendo probablemente trazas del arquitecto de la Catedral Domingo de Andrade. Lamentablemente el solar elegido para la construcción del templo no daba hacia ninguna vía pública, mermando las posibilidades de atracción de fieles a las celebraciones. Así, en 1719 surge la idea de edificar una nueva fachada en el Camino Real de A Coruña, anunciadora de la presencia de dicha iglesia. El arquitecto Simón Rodríguez, discípulo aventajado de Andrade con quien había aprendido el oficio en los talleres de la catedral, fue el elegido para proyectar y dirigir la construcción de la Portería y el nuevo Dormitorio oeste del convento, es decir hacia la actual calle de Rúa de San Roque (el camino inglés de peregrinación).
Este edificio de la Portería es multifuncional pues sirve, primero, de fachada-telón adelantada y publicitaria de la iglesia hacia dicha Rúa de San Roque, contando con una gigantesca imagen de Santa Clara, patrona de la orden; una monumental escalera de entrada; y un amplio vestíbulo con un túnel que desemboca en el jardín que conduce a la verdadera entrada al templo; segundo, de portería de la comunidad ya que en él se hallan los accesos que conducen al torno y al locutorio que se encuentran en el bloque del Dormitorio; y, tercero, de vi¬vienda para los vicarios de las monjas, distribuida entre las dos plantas superiores del edificio.
La fuerza plástica y originalidad creativa de la fachada de Santa Clara hacen que haya sido incluida como un ejemplo significativo del Barroco Europeo en el famoso Atlas Mundial de la Arquitectura Barroca, editado por la UNESCO, donde se afirma que “la escenográfica fachada-telón sobrecoge por su acentuada verticalidad, su decidida subversión de las leyes de gravedad y estabilidad, y por su espléndida decoración, a base -exclusivamente- de placados y elementos geométricos” (Bonet Correa 2001, 194).
Una alta cerca protectora ha rodeado desde siempre el recinto del convento de Santa Clara, sito como sabéis fuera de la muralla defensiva de la ciudad. Su presencia, junto con la excavación de la cimentación del nuevo inmueble de la Portería, que hubo de ser de gran profundidad, así como los trabajos posteriores para su construcción, hubieron de aislar la iglesia de la vía pública e impedir la asistencia de los vecinos al culto. Esto explicaría el uso temporal del templo como taller y refugio ante los vaivenes de la inestable climatología gallega por el arquitecto Simón Rodríguez y sus operarios durante la construcción del nuevo edificio. Igualmente justificaría el uso del pavimento de la iglesia como gigantesca pizarra de trazado de monteas, como también ocurre en la espaciosa iglesia del monasterio de Montederramo con trazados en los dos brazos del transepto. Lo relevante del repertorio de dibujos de Santa Clara es que nunca hasta ahora habían aparecido las monteas de un edificio completo. Para su trazado, Simón Rodríguez dibujó una línea base a los pies de la iglesia y un eje a lo largo de la nave hasta el presbiterio que distribuye simétricamente el espacio del pavimento. Dicho eje fue utilizado a continuación para el dibujo de las monteas del edificio de la Portería, de las que destacan dos por su novedad y diseño: el trazado de la peineta de los toneles de la fachada; y la montea del arco esviado de la entrada principal de acceso.
Este hallazgo permite comparar la iglesia de Santa Clara con las pocas salas de trazado conservadas en el mundo, como las existentes en las catedrales de York, Wells, Sevilla y Santiago de Compostela. Ahora bien, la dimensión del conjunto compostelano de las clarisas supera ampliamente la de estos ejemplos y la de otros trazados de la Edad Moderna, estudiados y documentados rigurosamente en los últimos años en Galicia, resto de España y Europa. Además, este repertorio de monteas permite conocer la maestría en el dibujo del arquitecto Simón Rodríguez de quien hasta ahora solo se conocía un alzado en papel de la Torre del Reloj de la Catedral (c. 1731), tenido por copia del original de Andrade, y una planta y sección de la Catedral en 1739. Así se entienden las alabanzas a Simón Rodríguez del erudito local Antonio Rioboo y Seijas cuando escribe que “en Santiago vive el célebre architecto Simón Rodríguez, cuios planos y delineaciones, si se diesen a la luz pública, serían pauta y norma a muchos maestros del Arte” (c. 1749).

Teoría y Literatura Artística en España.
Desde el último tercio del siglo pasado, la investigación sobre la teoría y la literatura artísti... more Desde el último tercio del siglo pasado, la investigación sobre la teoría y la literatura artística española se ha consolidado como un campo indiscutible de estudio en el contexto disciplinar de la Historia del Arte. Los textos, las ideas, las narrativas y los vocabularios a través de los cuales se ha sustanciado el pensamiento teórico-crítico sobre las artes en España constituyen un entramado que nos ayuda a entender –por complementariedad, paradoja, contradicción o resistencia– la praxis artística y sus circunstancias, al mismo tiempo que media en la construcción de nuestras interpretaciones, planteamientos conceptuales y lecturas historiográficas.
El libro Teoría y literatura artística en España. Revisión historiográfica y estudios contemporáneos aborda de manera crítica y global esta vertiente de investigación. Los trabajos que lo componen, contribuidos por numerosos especialistas, reflejan la configuración actual de este campo y su principales líneas de actuación; revisan desde una perspectiva historiográfica los estudios llevados a cabo hasta la fecha y su influencia en la prevalencia de determinados modelos interpretativos; detectan problemáticas epistemológicas y metodológicas, a las que es necesario prestar atención; y delinean innovadores procesos de análisis y reflexión crítica que se proyectan hacia el futuro.
Se estructura en dos grandes bloques. El primero de ellos, titulado “Desarrollos teóricos, presupuestos ideológicos y directrices metodológicas”, comprende las investigaciones realizadas en torno a la diversidad de discursos teórico-artísticos que tienen presencia en España durante los siglos XVI, XVII y XVIII, en los ámbitos de las artes visuales, la arquitectura y la estereotomía. El segundo, titulado “Narrativas, géneros y vocabularios”, recoge los estudios centrados en la dimensión textual, literaria y lingüístico-expresiva de estos discursos. El libro cuenta, además, con la introducción de Antonio Bonet y se cierra con un capítulo final en el que se profundiza sobre los retos contemporáneos que deben afrontar los estudios sobre teoría y literatura artística como consecuencia de los cambios epistémicos operados por la emergencia y desarrollo de la sociedad digital.
Puede afirmarse, pues, que este libro constituye la más completa actualización realizada hasta la fecha sobre los estudios de teoría y literatura artística en España.

Retomando la iconografía vaginal VÍCTOR MÍNGUEZ El poder y la farsa. Imágenes grotescas de la rea... more Retomando la iconografía vaginal VÍCTOR MÍNGUEZ El poder y la farsa. Imágenes grotescas de la realeza JAVIER HERNANDO CARRASCO Lo real como transgresión ESTRELLA DE DIEGO Memorias desde el trapecio. Límites, fronteras, afueras LEONARD FOLGARAIT Por qué tienen importancia en la actualidad los inicios de Chris Burden MARÍA LUISA SOBRINO MANZANARES Hibridaciones y diferencias. Mujeres y artes visuales en Galicia TOMÁS MARCO Músicas al límite VICENTE SÁNCHEZ-BIOSCA La representación y lo inhumano. Sobibor: 14 0ctubre 1943, 16 heures (C. Lanzmann) COLABORACIÓNS MONTSERRAT ALTET GIRBAU Sobre el cielo Mª INMACULADA CÁRDENAS SERVÁN Los cuerpos sonoros y su entorno. Reflexiones entre la música contemporánea y la pedagogía de creación musical ANTONIO GARRIDO MORENO Centro y periferia como fenómeno sociológico en arte: el caso di Tella XOSÉ NOGUEIRA O enfrontamento cos límites da representación (imaxes entre a transgresión e a provocación) MIGUEL TAÍN GUZMÁN El ocaso de un liderazgo artístico: el periplo granadino del Canónigo José de Vega y Verdugo (1672-1675) JULIO VÁZQUEZ CASTRO A falta de torres, buenos son campanarios. Las desaparecidas torres del Ángel y del Gallo en la Catedral de Santiago de Compostela
by Revista Quintana, Rose Walker, Javier Maderuelo, Alberto Darias Príncipe, Laura F. Gibellini, Pedro Luengo Gutierrez (龙彼得), Xosé Nogueira, Laura Pelayo, Julia Ramírez-Blanco, Miguel Tain Guzman, Irene Mera Álvarez, Aránzazu Pérez Indaverea, Agar Ledo Arias, Alfredo Vigo Trasancos, and Jesus Angel Sanchez-Garcia
La ciudad y la mirada del artista. Visiones desde el Atlántico, Santiago de Compostela, Teófilo comunicación, 2014
En los trece estudios que forman parte de esta obra, se analizan en diferentes contextos atlántic... more En los trece estudios que forman parte de esta obra, se analizan en diferentes contextos atlánticos (Francia, la cornisa cantábrica española, Galicia y norte de Portugal), las distintas maneras en que los pintores y dibujantes se enfrentaron con el tema de la ciudad como objeto pictórico dando cuenta de su imagen figurativa. Se abordan, pues, muchas miradas sobre el tema urbano en un tiempo dilatado que abarca desde el fin de la Edad Media hasta el siglo XIX.
Galicia y el siglo XVIII. Planos y dibujos de arquitectura y urbanismo (1701-1800), 2 vols., A Coruña, Fundación Barrié, 2011
En esta obra se recopilan más de 1600 planos de arquitectura y urbanismo referidos a Galicia y a... more En esta obra se recopilan más de 1600 planos de arquitectura y urbanismo referidos a Galicia y al siglo XVIII que hoy se encuentran diseminados por más de 50 archivos de carácter nacional e internacional. Además, junto a su reproducción a color, se transcriben todas sus leyendas manuscritas, lo que aporta una información única sobre todo el territorio gallego. La publicación, en dos volúmenes, se acompaña asimismo de varias introducciones que ahondan en distintos campos arquitectónicos y urbanos. Incorpora finalmente una tarjeta USB con toda la información digitalizada.
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En las páginas de esta monografía solo se analizan las referencias al patrimonio de Compostela en la Descripción del Reino como su muralla medieval y las puertas; la Torre del Obradoiro; el caserío, sus calles y plazas; así como sus edificios más emblemáticos como hospitales, colegios, ermitas, iglesias parroquiales, monasterios, conventos, algunos palacios, puentes, la traída de aguas, fuentes y, particulamente, la Catedral. Todo ello es ilustrado con cartografías históricas y documentos gráficos antiguos y actuales de los inmuebles analizados.
El estudio se completa con la transcripción íntegra de la parte del manuscrito dedicada a la ciudad y los peregrinos que de toda Europa acudían al Santuario del Apóstol. Solo se ha excluido el episcopologio por no tener relevancia para este estudio. Para facilitar su lectura y comprensión, se ha acentuado y puntuado según las reglas de la ortografía moderna. Dado que el texto analizado es una copia decimonónica del original, de momento no localizado, hay partes con evidentes errores de transcripción, habiendo frases y hasta párrafos de difícil comprensión. Así, en algunos casos se han añadido letras y términos entre corchetes y en cursiva con el fin de facilitar su lectura. Las abreviaturas se desarrollan completas con la misma intención. Cuando el copista no ha entendido el texto del manuscrito original ha dejado un espacio sin escribir, situación que se ha señalado mediante unos corchetes y escrito «en blanco» en cursiva. Las notas al margen y las tachaduras localizadas en el texto se han transcrito tal cual en notas al pie. También se identifican las fuentes literarias utilizadas por los dos autores y, cuando se estima necesario, se aclara la identidad de los personajes históricos citados. Por fin, los monumentos objeto de este estudio se señalan en negrita en el texto original.
La investigación que ahora se presenta es fruto de muchos años de trabajo gracias a la obtención del George Greenia Research Fellowship in Pilgrimage Studies para el proyecto The Description of the City of Santiago de Compostela by the Fernández de Boán brothers, otorgado en 2017 por el Institute for Pilgrimage Studies del William and Mary College, en Williamsburg.
El Consorcio de Santiago, responsable de la obra de conservación, encargó la documentación, identificación y estudio de estos trazados al profesor de Historia del Arte de la Universidad de Santiago Miguel Taín Guzmán, especializado en Historia de la Arquitectura, en particular del barroco; y a José Calvo López, profesor de Geometría Descriptiva y de Historia de la Construcción de la Universidad Politécnica de Cartagena, origen del presente libro. Al mismo tiempo, cuando la prensa dio noticia del descubrimiento y surgió una notable expectación en la ciudad por conocerlo, el Consorcio programó dos Jornadas de Puertas Abiertas de la iglesia en las que los autores del presente libro expusieron al público la importancia científica de estos testimonios gráficos para el patrimonio gallego.
Una vez restaurada la tarima de madera y para dejar testimonio de este tesoro gráfico a las futuras generaciones, se decidió dibujar sobre ella las monteas con mina de grafito blanda, monteas que se siguen conservando en perfecto estado debajo y protegidas de la acción humana.
El estudio pone de manifiesto como el papel de las monteas como fuente de la historia de la arquitectura resulta comparable con el que desempeñan los dibujos en soporte flexible. Por lo general los dibujos en papel y pergamino, materiales costosos hasta la Revolución Industrial, se reservaban para los documentos que habían de mostrarse al comitente. Por el contrario, los trazados sobre soportes rígidos –la piedra– se empleaban, a tamaño natural, para controlar la ejecución. Esta manera de trabajar se debería a dos razones diferentes. Por una parte la carestía del papel en la Edad Media y en la Edad Moderna, mientras que la mano de obra en cantería, el único factor relevante en el coste de la ejecución de monteas, tenía un valor menor. Por otra parte, hay de tener en cuenta que los arquitectos barrocos no disponían de los medios que se emplean en nuestra época para cambiar de escala un dibujo realizado sobre un papel a escala reducida y materializarlo luego en una construcción a tamaño real. Así, este procedimiento de cambio de escala se efectuaba con las monteas, las cuales evitan errores de ejecución.
El origen de las monteas de Santa Clara se halla en la renovación de los edificios del convento durante los siglos XVII y XVIII, minuciosamente estudiada en sus dife¬rentes fases constructivas por Folgar de la Calle en diferentes publicaciones. Primero, a partir de la década de 1680 el convento renueva parte de sus dependencias y construye una nueva iglesia (incluido el pavimento del losado), obra del maestro de obras Pedro de Arén, siguiendo probablemente trazas del arquitecto de la Catedral Domingo de Andrade. Lamentablemente el solar elegido para la construcción del templo no daba hacia ninguna vía pública, mermando las posibilidades de atracción de fieles a las celebraciones. Así, en 1719 surge la idea de edificar una nueva fachada en el Camino Real de A Coruña, anunciadora de la presencia de dicha iglesia. El arquitecto Simón Rodríguez, discípulo aventajado de Andrade con quien había aprendido el oficio en los talleres de la catedral, fue el elegido para proyectar y dirigir la construcción de la Portería y el nuevo Dormitorio oeste del convento, es decir hacia la actual calle de Rúa de San Roque (el camino inglés de peregrinación).
Este edificio de la Portería es multifuncional pues sirve, primero, de fachada-telón adelantada y publicitaria de la iglesia hacia dicha Rúa de San Roque, contando con una gigantesca imagen de Santa Clara, patrona de la orden; una monumental escalera de entrada; y un amplio vestíbulo con un túnel que desemboca en el jardín que conduce a la verdadera entrada al templo; segundo, de portería de la comunidad ya que en él se hallan los accesos que conducen al torno y al locutorio que se encuentran en el bloque del Dormitorio; y, tercero, de vi¬vienda para los vicarios de las monjas, distribuida entre las dos plantas superiores del edificio.
La fuerza plástica y originalidad creativa de la fachada de Santa Clara hacen que haya sido incluida como un ejemplo significativo del Barroco Europeo en el famoso Atlas Mundial de la Arquitectura Barroca, editado por la UNESCO, donde se afirma que “la escenográfica fachada-telón sobrecoge por su acentuada verticalidad, su decidida subversión de las leyes de gravedad y estabilidad, y por su espléndida decoración, a base -exclusivamente- de placados y elementos geométricos” (Bonet Correa 2001, 194).
Una alta cerca protectora ha rodeado desde siempre el recinto del convento de Santa Clara, sito como sabéis fuera de la muralla defensiva de la ciudad. Su presencia, junto con la excavación de la cimentación del nuevo inmueble de la Portería, que hubo de ser de gran profundidad, así como los trabajos posteriores para su construcción, hubieron de aislar la iglesia de la vía pública e impedir la asistencia de los vecinos al culto. Esto explicaría el uso temporal del templo como taller y refugio ante los vaivenes de la inestable climatología gallega por el arquitecto Simón Rodríguez y sus operarios durante la construcción del nuevo edificio. Igualmente justificaría el uso del pavimento de la iglesia como gigantesca pizarra de trazado de monteas, como también ocurre en la espaciosa iglesia del monasterio de Montederramo con trazados en los dos brazos del transepto. Lo relevante del repertorio de dibujos de Santa Clara es que nunca hasta ahora habían aparecido las monteas de un edificio completo. Para su trazado, Simón Rodríguez dibujó una línea base a los pies de la iglesia y un eje a lo largo de la nave hasta el presbiterio que distribuye simétricamente el espacio del pavimento. Dicho eje fue utilizado a continuación para el dibujo de las monteas del edificio de la Portería, de las que destacan dos por su novedad y diseño: el trazado de la peineta de los toneles de la fachada; y la montea del arco esviado de la entrada principal de acceso.
Este hallazgo permite comparar la iglesia de Santa Clara con las pocas salas de trazado conservadas en el mundo, como las existentes en las catedrales de York, Wells, Sevilla y Santiago de Compostela. Ahora bien, la dimensión del conjunto compostelano de las clarisas supera ampliamente la de estos ejemplos y la de otros trazados de la Edad Moderna, estudiados y documentados rigurosamente en los últimos años en Galicia, resto de España y Europa. Además, este repertorio de monteas permite conocer la maestría en el dibujo del arquitecto Simón Rodríguez de quien hasta ahora solo se conocía un alzado en papel de la Torre del Reloj de la Catedral (c. 1731), tenido por copia del original de Andrade, y una planta y sección de la Catedral en 1739. Así se entienden las alabanzas a Simón Rodríguez del erudito local Antonio Rioboo y Seijas cuando escribe que “en Santiago vive el célebre architecto Simón Rodríguez, cuios planos y delineaciones, si se diesen a la luz pública, serían pauta y norma a muchos maestros del Arte” (c. 1749).
El libro Teoría y literatura artística en España. Revisión historiográfica y estudios contemporáneos aborda de manera crítica y global esta vertiente de investigación. Los trabajos que lo componen, contribuidos por numerosos especialistas, reflejan la configuración actual de este campo y su principales líneas de actuación; revisan desde una perspectiva historiográfica los estudios llevados a cabo hasta la fecha y su influencia en la prevalencia de determinados modelos interpretativos; detectan problemáticas epistemológicas y metodológicas, a las que es necesario prestar atención; y delinean innovadores procesos de análisis y reflexión crítica que se proyectan hacia el futuro.
Se estructura en dos grandes bloques. El primero de ellos, titulado “Desarrollos teóricos, presupuestos ideológicos y directrices metodológicas”, comprende las investigaciones realizadas en torno a la diversidad de discursos teórico-artísticos que tienen presencia en España durante los siglos XVI, XVII y XVIII, en los ámbitos de las artes visuales, la arquitectura y la estereotomía. El segundo, titulado “Narrativas, géneros y vocabularios”, recoge los estudios centrados en la dimensión textual, literaria y lingüístico-expresiva de estos discursos. El libro cuenta, además, con la introducción de Antonio Bonet y se cierra con un capítulo final en el que se profundiza sobre los retos contemporáneos que deben afrontar los estudios sobre teoría y literatura artística como consecuencia de los cambios epistémicos operados por la emergencia y desarrollo de la sociedad digital.
Puede afirmarse, pues, que este libro constituye la más completa actualización realizada hasta la fecha sobre los estudios de teoría y literatura artística en España.